Circos

El circo se ha considerado desde siempre una forma clásica de diversión. Este espectáculo se remonta a los tiempos de la antigua Roma. La palabra procede del latín circus, que designaba el escenario romano donde se realizaban peleas de gladiadores, y desfiles muy llamativos. Pero lo que inició, como una forma de entretenimiento en el que participaban animales humanos para diversión de otros humanos, una tradición en la que se conjugaba música, danza y diversión, se convirtió en el suplicio de miles de animales no humanos que actualmente son utilizados, maltratados y violentados en estos espectáculos.

A las ya violentas peleas entre luchadores, se les sumó el enfrentamiento a las mal llamadas “fieras”. Felinos, como tigres y leones, eran acribillados, flechados y quemados en los combates con los hombres. En 1767, viendo la acogida de estos espectáculos se abrió el primer circo en el continente europeo y años más tarde en Inglaterra se idearon la forma de hacerlo desmontable.

Las actuaciones en un circo se rigen siempre según unas bases establecidas, hay una serie de números que son ya clásicos en el repertorio de este tipo de espectáculos, tales como las acrobacias, malabares y las “actuaciones” de los animales. Los animales que se usan con mayor frecuencia en este tipo de entretenimiento son: leones, tigres, panteras, jirafas, osos, elefantes, cebras, chimpancés, loros, pitones, equinos como caballos, ponies y mulas, avestruces, llamas, cabras, perros, gatos, cerdos, conejos y palomas.

Los elefantes, por ejemplo, son animales altamente sociables, en estado natural se reúnen en manadas y son colaboradores entre sí, se acompañan y ayudan en momentos de gestación, enfermedad e incluso forman guarderías para la educación de sus crías; recorren más de 40 kilómetros diarios en busca de agua o alimento, se tocan y acarician con sus trompas para establecer lasos y en los días de altas temperaturas se sumergen en el agua para evitar el daño del sol sobre su piel. Un elefante circense no interactúa con seres de su misma especie, no forma manadas, pasa la vida encadenado ofreciendo espectáculos que violentan su naturaleza, son animales pesados que en estado natural evitarían subirse a pequeñas estructuras para guardar el equilibrio y que por su mala visión debido a la ubicación de sus pequeños ojos, no distinguen con claridad cosas pequeñas que se muevan delante de ellos, como balones y pelotas, al contrario, este tipo de movimiento los asusta y pone nerviosos. Un elefante en estado natural puede vivir hasta 60 años, el promedio de vida de estos animales en los circos se reduce a 15 años.

El tigre es el felino más grande del mundo, en libertad son ferozmente territoriales protegiendo áreas de hasta de 80km cuadrados. Es uno de los animales más ágiles, que alcanza saltos de hasta 5m de altura y 9 a 10m de longitud. Posee técnicas de caza especializadas en el acecho de sus presas, y una gran variedad en los animales que consume en su dieta. Un tigre en cautiverio reduce su territorio a unos 3 ó 4 metros cuadrados que componen la jaula donde pasa la mayor parte del tiempo, desarrolla sus saltos únicamente para pasar a través de aros en llamas y es sometido a grandes temporadas de hambre y sed, no por su imposibilidad de cazar, si no por la negligencia de quienes lo tiene sometidos a esta prisión.


Pero cabe recordar, que estos animales son individuos capaces de sentir, de sufrir y disfrutar de su vida, en estado natural evitan el sufrimiento y luchan por su sobrevivencia. El hecho de que sus capacidades intelectuales, lingüísticas u otras difieran de las nuestras en tipo o grado no puede ser de ninguna forma una razón para no tener en cuenta su bienestar físico y mental. Los espectáculos realizados con animales no son atractivos para ellos, y de ninguna manera hacen parte de sus actuaciones naturales, al contrario, los animales de los circos sufren de manera inimaginable. Inicialmente, son sacados de manera abrupta y violenta de sus hábitats naturales, son privados de la libertad, pasan la vida entera atados a cadenas o reducidos a jaulas, establos o vagones que limitan y evitan el desarrollo natural de sus capacidades.

El cautiverio y las condiciones míseras de habitad a los que son sometidos los animales de los circos no son sus únicos problemas. Para lograr que desarrollen y realicen los actos antinaturales que a unos pocos entretienen, son obligados a extenuantes horas de “entrenamiento”, que realmente son horas de tortura, donde se utilizan látigos, collares ajustados, bozales, picanas eléctricas, ganchos de metal puntiagudos llamados bullhooks, que clavan en las partes más sensibles de su piel (detrás de las orejas, en las barbillas y entre las patas), entre otras herramientas para obligarlos al aprendizaje, convirtiendo al castigo físico en el método estándar para su adiestramiento. Es común escuchar al interior de las carpas de un circo frases como “Lastímalos…, Clávales ese gancho, Cuando oigas esos alaridos sabrás que tienes su atención” (Tim Frisco, entrenador de elefantes de Carson & Barner). Pruebas de toda esta barbarie son obtenidas por investigadores encubiertos de diversas organizaciones a nivel mundial, que han sido testigos del sufrimiento animal y han captado a través de filmaciones, fotografías y datos de investigación, los efectos físicos y psicológicos que la vida en el circo les genera a los animales, y la forma como son estos tratados detrás del telón. Los circos cubren grandes territorios y visitan múltiples ciudades en el año, los animales son confinados en vehículos para su transporte, generalmente constituidos por pequeñas jaulas donde deben dormir, comer y defecar mientras dure el viaje, y soportar altas temperaturas y condiciones evidentemente no optimas de ventilación e higiene.

Una investigación realizada en el año 2006, arrojó las siguintes cifras:

  • Los circos con animales viajan un promedio de 3000 kilómetros durante una temporada.
  • Los animales se transportan aproximademente 166 kilómetros entre sitios
  • Los animales son "cargados" y descargados" de los camiones 52 veces en promedio durante este periodo y algunas veces solo se les da 2 días para recuperarse antes de ser transportados al siguiente sitio


Finalmente cuando están viejos y enfermos y ya no son considerados estrellas de la actuación, estos animales son vendidos a zoológicos, colecciones privadas o laboratorios de investigación, para continuar con su vida de maltrato, encierro y miseria; o sacrificados por desarrollar comportamientos agresivos o actitudes compulsivas o estereotipadas, que no son sino el simple reflejo de años de estrés y sufrimiento.

Los circos son lugares inseguros, no solo para los animales que a ellos pertenecen por la interacción permanente entre especies incompatibles que afectan su capacidad de supervivencia (depredador-presa), y el contacto indirecto con una gran cantidad de enfermedades endémicas de los diferentes lugares a donde se desplazan; sino también para el público en general debido a la inevitable cercanía con los animales, evidentemente trastornados, y potencialmente peligrosos. Alrededor del mundo, trabajadores circenses y miembros del público han sido atacados e incluso asesinados por animales de circo, en múltiples ocasiones (Se reportan más de 80 casos entre los años 1996 y 2001).

En países como Inglaterra, circos están excentos de cumplir con el Acta de Animales Salvajes Peligrosos (El Acta de Animales Salvajes Peligrosos - The Dangerous Wild Animals Act 1976, busca asegurar que los animales salvajes que representen algún riesgo para la comunidad y que sean "propiedad" de individuos particulares, sean mantenidos en condiciones que no signifiquen ningun riesgo para el público y que salvaguarden el bienestar animal. Junto con los circos, los zoológicos, las tiendas de mascotas y algunos lugares registrados para hacer experimentación en animales están excentos. Se requiere una licencia para mantener animales citados en esta Acta) y el comportamiento natural de los animales de desplazarse, significa que siempre hay un riesgo de que alguno de ellos escape. Es relativamente común que los animales como camellos, cerdos y cabras logren liberarse. También leones y tigres ha logrado escaparse.

En Grimsby (ciudad inglesa) cuatro leones lograron escaparse y atacaron a un transeúnte en 1991.
Una elefante llamada Maureen escapó en Liverpool en 1990 después de casi matar a su entrenador. Fue capturada horas más tarde y no se ha establecido qué paso con ella. Desapareció.

Los circos enseñan la peor actitud posible hacia los animales, despojan a estas criaturas de su dignidad y acaban lentamente con sus vidas. A los niños hay que enseñarles a respetar y a apreciar el mundo con todos sus habitantes, no podemos permitir que unos minutos de diversión para unos, continúen siendo la causa de miles de años de sufrimiento para otros.

Existen muchas otras alternativas de diversión donde no es necesario la participación y el sufrimiento animal. Circos como Cirque du Soleil, el circo Pickle Family, 7 Fingers, Bindlestiff Family Cirkus, Circus Millennia, Circus of the Kids, Cirque Éloize, Cirque Éos, Cirque Plume, Cirque San Jose, Fern Street Circus, Flying High Circus, Gregangelo & Velocity Circus Troupe, Hiccup Circus, Hawaii’s Volcano Circus, Imperial Circus of China, Lazer Vaudeville, Mexican International Circus, Neil Goldberg’s Cirque, New Pickle Circus, New Shanghai Circus, Russian American Kids Circus, Swamp Circus Theatre, anualmente llenan miles de plazas y estadios en muchas ciudades del mundo y son ejemplo de esto. Y si países como Alemania, India, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Suiza e Inglaterra han logrado prohibir o restringir la presencia de circos con animales, ¿por qué nosotros no?

Fuentes:

http://www.rspca.org.uk
http://www.captiveanimals.org/
http://www.swampcircus.com/
www.circuses.com
www.idausa.org
www.circosinanimales.cl
www.petaenespanol.com
www.ecologistasenaccion.org
www.conciencia-animal.cl



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