En la última publicación de Febrero, Mes de la Esterilización, hablaremos de los cuidados que se deben tener cuando tu animal sea esterilizado.

El personal veterinario te entregará al animal solo cuando esté despierto (Cuando levanta la cabeza, la sostiene levantada y puede mantenerse en posición ventral) y como estará un poco mareado por la anestesia, debes estimularlo para que despierte, hablándole, moviéndolo y “obligándolo” a despertar.

No lo cargues como si fuera un bebé, llévalo en su posición normal para facilitar su respiración y evitar que se acumule saliva en la cavidad oral. Cuando el animal pueda pararse y caminar, ofrécele agua primero y si la tolera bien, algún alimento apetitoso -como los enlatados- que suela comer sin problema (Es más probable que coma algo delicioso que los granos de concentrado). Es muy importante que el animal ingiera agua y alimento, pues previo a la cirugía debió realizar un ayuno que ya se ha extendido varias horas con la cirugía y recuperación, por eso, si el animal no quiere comer, recomendamos aplicar un poco de miel de abeja o caldo de enlatado en las encías, para evitar que el azúcar en la sangre caiga peligrosamente.

Algunos animales pueden vomitar el primer día de cirugía debido a la anestesia, pero si el vómito continúa, debes comunicarte con la veterinaria de inmediato.

Durante los días siguientes a la cirugía deberás administrar algunos medicamentos como antibióticos (para evitar infecciones) y analgésicos (para el dolor) cuyas indicaciones te serán explicadas de manera detallada por los médicos veterinarios. Por favor, sigue las recomendaciones para evitar complicaciones con la cirugía y NUNCA JAMÁS administres acetaminofén a los animales ¡Podrías matarlos!

Realiza la limpieza de la herida con agua y clorhexidina al menos una vez por día. Para hacerlo utiliza gasas y no algodón, pues este tiende a “dejar una pelusa” que podría enredarse en los hilos quirúrgicos, acumularse y causar una infección.

¡A propósito de hilos! En RAYA usamos material de sutura absorbible, esto quiere decir que el organismo hace desaparecer la sutura y con el tiempo se caerá sola. Cuando se usan otros materiales no absorbibles, los hilos deben ser retirados entre 8 a 10 después de la cirugía o dependiendo de la evolución de la herida.

Es fundamental que los animales permanezcan acompañados los primeros días depués del procedimiento, pues hay que garantizar que no se retirarán la sutura y que esta permanecerá intacta hasta que el tejido sane. La forma más común de evitar que el animal se quite los puntos, es a través del collar isabelino o “cono de la vergüenza”, y también existen pijamas postquirurgicas que ayudan con este fin (nosotros también las vendemos 😉).

Muchos animales llegarán a sus casas después de la cirugía como si nada les hubiera pasado ¡No te dejes engalar! Es muy importante que el animal esté en reposo al menos dos días, sin ejercicios extremos, saltos, trotes, sin subirse y bajarse de la cama, correr por las escaleras, ni nada de eso. Debe estar tranquilo para que las suturas recién hechas no se suelten y se produzcan hemorragias. Esto no significa que no puedan caminar o salir a hacer sus necesidades.

De ti como responsable también depende el éxito de la cirugía y la recuperación satisfactoria del animal ¡Ellos cuentan contigo!