El 23 de mayo se celebra el Día Mundial de las Tortugas, una iniciativa creada por American Tortoise Rescue para enseñar sobre estas maravillosas creaturas y los peligros que enfrentan.

Las tortugas son reptiles con caparazones duros que las protegen de los predadores. Están entre los grupos de reptiles más antiguo y primitivo, habiendo evolucionado hace millones de años. Viven en todo el mundo y en casi todos los climas.

De acuerdo al Sistema de Integrado de Información Taxonómica, el orden de las tortugas, Testudinas, se divide en dos subórdenes, Cryptodira y Pleurodira, que a su vez se divide en 13 familias, 75 géneros y más de 300 especies.

Las tortugas varían en tamaño y forma, algunas prefieren la tierra y otras el agua. La especie de agua más grande es la tortuga laúd que puede pesar entre 272 y 680 kilos y mide de 139 a 160 centímetros, y de tierra, la tortuga de Galápagos que puede pesar 260 kilos y medir hasta 183 centímetros. Por su lado las tortugas más pequeñas son las tortugas manchadas o tortugas manchadas de El Cabo, que miden 7.9 centímetros y pesan 142 gramos.

De Acuerdo a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) muchas especies de tortugas están amenazadas, en peligro o críticamente amenazadas. Se estima que la tortuga angonoka y la tortuga radiada, por ejemplo, estarán extintas en 45 años.

Las tortugas marinas viajan entre la tierra y el mar y nadan miles de millas oceánicas durante sus largas vidas. Esperan décadas hasta que pueden reproducirse, volviendo a las mismas playas donde nacieron para poner sus huevos. Las hembras pueden poner cientos de huevos en una temporada de anidación, pero pocas producirán crías que sobrevivan a su primer año de vida. Más allá de estos importantes desafíos naturales, las tortugas marinas se enfrentan a múltiples amenazas causadas por los humanos, como la captura incidental en artes de pesca comercial, el comercio ilegal, el consumo y el cambio climático.

Captura incidental

En todo el mundo, cientos de miles de tortugas marinas quedan atrapadas accidentalmente en redes de arrastre para camarones, en anzuelos y en redes de pesca cada año. Se convierten en capturas incidentales de la pesca, atrapadas accidentalmente en redes destinadas a otras especies. Como necesitan respirar en la superfecie, cuando quedan atrapadas se ahogan.

Sobreexplotación y comercio ilegal

Las tortugas marinas siguen siendo capturadas de manera insostenible tanto para el consumo humano como para el comercio de sus partes. La carne y los huevos de las tortugas son una fuente de alimentos e ingresos para muchas personas en todo el mundo. Algunos también matan tortugas para medicina, ceremonias religiosas y accesorios decorativos. Decenas de miles de tortugas marinas son asesinadas de esta manera cada año, devastando las poblaciones de tortugas verdes y carey ya en peligro de extinción.

Pérdida de hábitat

Las tortugas marinas dependen de las playas para anidar. El desarrollo costero incontrolado, el tráfico de vehículos en las playas y otras actividades humanas han destruido o perturbado directamente las playas de anidación de las tortugas marinas en todo el mundo. Por ejemplo, las luces de las carreteras y los edificios desorientan a las crías lejos del mar, y el tráfico de vehículos en las playas compacta la arena, haciendo imposible que las tortugas hembras excaven los nidos. Las zonas de alimentación de las tortugas, como los arrecifes de coral y los lechos de pastos marinos, se ven dañadas y destruidas por las actividades realizadas en tierra, incluida la sedimentación y la escorrentía de nutrientes procedentes de la agricultura. También se ha comprobado que los proyectos de restauración de playas para proteger los edificios de la costa son perjudiciales, mediante el dragado y el relleno de arena.

Cambio climático

Todas las etapas de la vida de una tortuga marina se ven afectadas por las condiciones ambientales como la temperatura, incluso el sexo de las crías. Las temperaturas inusualmente cálidas causadas por el cambio climático están interrumpiendo las proporciones normales, lo que resulta en menos crías de machos.

Las temperaturas más cálidas de la superficie del mar también pueden provocar la pérdida de importantes zonas de forrajeo para las tortugas marinas, mientras que las tormentas cada vez más severas y el aumento del nivel del mar pueden destruir playas de anidación críticas y dañar los nidos.

Contaminación

Las tortugas marinas pueden confundir los materiales plásticos flotantes con medusas y pueden atragantarse con ellos cuando intentan comerlos. Estos encuentros son a menudo fatales. Los aparejos de pesca perdidos o desechados -llamados aparejos fantasma- enredan a las tortugas marinas y pueden ahogarlas o hacer que no puedan alimentarse o nadar. La basura en las playas puede atrapar a las crías e impedir que lleguen al océano. Los derrames de petróleo también envenenan a las tortugas marinas de todas las edades.

¿Qué puedes hacer?

Nunca compres tortugas pues esto incrementa la demanda y la pérdida de biodiversidad.

Reporta la venta de tortugas de cualquier tipo.

Nunca tomes tortugas de su ambiente natural. Si alguna tiene problemas, comunícate con las autoridades ambientales.

Apoya a las organizaciones que trabajan por su protección y presiona al gobierno para que se refuercen las mediads para protegerlas.

Si ves una tortuga cruzando la vía, tómala y llévala al borde del camino en la misma dirección en la que iba, para que continúe su rumbo.

Referencias

https://www.livescience.com/52361-turtle-facts.html
https://www.worldwildlife.org/species/sea-turtle
http://www.worldwildlife.org/species/leatherback-turtle
http://www.itis.gov/servlet/SingleRpt/SingleRpt?search_topic=TSN&search_value=948936
http://animals.sandiegozoo.org/animals/galapagos-tortoise
https://www.iucnredlist.org/species/9016/12950950