El Día Mundial de los Océanos del 2020 afianza el movimiento mundial que le pide a los líderes mundiales que protejan el 30% de del océano para el año 2030. Esta iniciativa necesaria se llama 30×30. Al salvaguardar al menos el 30% del océano a través de una red de áreas altamente protegidas, podemos ayudar a asegurar un hogar saludable para todos.

Los océanos y sus habitantes sufren innumerables amenazas causadas por los seres humanos. La sobrepesca, la contaminación por todo tipo de sustancias, las redes de pesca fantasma, el tránsito de embarcaciones, la crisis climática, entre otras, son algunos de los impactos que como seres humanos le causamos al cuerpo de agua más grande y maravilloso del planeta.

Es responsabilidad de los gobiernos, pero también de nosotros como habitantes de la Tierra, modificar nuestas acciones y generar estrategias rigurosas para la protección de los océanos. Una gran forma de ayudar desde nuestras posibilidades, es no consumir ningún producto proveniente del mar. Hay muchas alternativas de alimentación saludable que no implican el sacrificio de animales ni sus consecuencias (redes de pesca).

Además podemos eliminar de nuestras compras y de nuestra vida cotidiana los plásticos y otros elementos desechables que terminan en el mar contaminando y matando a miles de animales.

En nuestras manos está generar los cambios que necesita el planeta para que todos podamos seguir viviendo en él 🌊.