Con la aparición de un virus que puede matarnos, decidimos inconcientemente protegernos mientras matamos al planeta donde vivimos.

Los tapabocas desechables están hechos de poliéster y polipropileno, ambos polímeros plásticos que, solo el año pasado, añadieron 6200 TONELADAS de contaminación plástica al mar.

Hemos visto que los plásticos tienen un impacto devastador para la vida en la tierra, los animales mueren porque comen el plástico, se enredan en él, mueren ahogados y sofocados, y ahora hay otra cosa por la cual preocuparse.

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Les queremos proponer un ejercicio, cuando salgan a caminar cuenten cuántas mascarillas encuentran y en dónde las vieron y cuéntenos en los comentarios. Empecemos a visibilizar esta situación desde la ciencia ciudadana y la observación cuidadosa.

Y recuerda, si no perteneces a la primera línea de atención (médicos, enfermeras, etc) o no tienes una condición especial, usa mascarillas reutilizables, hay unas muy profesionales que cumplen el objetivo de protegerte. Dejemos las mascarillas desechables para el personal de la salud, quienes además, por ley, cuentan con protocolos de disposición de este tipo de residuos.

¡El planeta y los demás animales cuentan contigo!