En este momento hay incendios activos en el Amazonas, Australia, California y otros estados de los EEUU, España, Argentina y el Ártico, por mencionar algunos.

Juliana Barberi
Directora RAYA
Ingeniera biomédica – MSc en Desarrollo Sostenible
direccion@corporacionraya.org


Muchos de estos incendios de producen de forma natural, es cierto, pero también es cierto que la intensidad y la devastación que causan, cada año aumenta. Otros, por supuesto son causados por nosotros, para meter ganado, cultivar alimento para el ganado, o extraer recursos naturales.

Está semana la WWF emitió un informe donde dice que en promedio el 68% de la biodiversidad de la Tierra se ha perdido en 40 años. Es posible que eso no necesariamente signifique algo de lo que haya que preocuparse, pues al no vernos afectados directamente, no constituye motivo de pánico, pero le verdad es que ahora mismo tenemos TODAS LAS RAZONES DEL MUNDO PARA ENTRAR EN PÁNICO.

Se quema el mayor pantanal del mundo en Brasil, la temporada de incendios ha aumentado en duración en un 18.7% en el mundo entre 1979 y el 2013 (Jolly et al. 2015), la diversidad biológica se pierde a pasos agigantados, los océanos se acidifican, la basura cubre el planeta, la temperatura de la Tierra aumenta, hay más sequías, los inviernos son más intensos, la gente lucha por el agua y por sobrevivir.

¿Qué pasaría si las montañas de Medellín empezaran a arder y todo a lo que estamos acostumbrados fuera consumido? ¿Cómo nos sentiríamos si fuéramos nosotros los desplazados por la acción del clima? ¿Cómo podríamos sobrevivir si ya no tuviéramos agua?

Todo esto que sucede no tiene nada que envidiarle a una película de Mad Max o cualquiera de ciencia ficción de un mundo apocalíptico. Lo que pasa es que estamos encerrados en una burbuja de comodidades, donde nada nos falta, donde encontramos agua en una botella con solo caminar una cuadra. Pero resulta que lo que sostiene nuestro sistema, está a punto de colapsar.

Es paradójico cómo somos de indiferentes y pasivos para abordar nuestra propia desaparición. Hasta indignación se encuentra uno cuando habla de medidas básicas para afrontar la crisis. Nadie está dispuesto a renunciar, nadie está dispuesto a ceder y mucho menos a “sacrificar” la vida cómoda a la que estamos acostumbrados.

Tristemente con nuestra actitud las cosas continuarán empeorando hasta llegar a un punto de no retorno. Los otros animales, las plantas y nosotros mismos como especie estaremos en jaque, sin posibilidad de salvación.

Foto: Noah Berger

Así que hay que enfrentar lo que se viene con acciones personales. Hay que dejar atrás la excusa de “si solo yo lo hago no hará ninguna diferencia” porque si todos decimos lo mismo y no hacemos nada, en efecto nada pasará. Pero el cambio personal es muy importante y a estas alturas no puede excusarse en nada.

Y obviamente esto no es responsabilidad solo de los ciudadanos, los gobiernos y empresas deben entender que nuestro sistema ya no es sostenible y que a todos nos toca poner de nuestra parte.

¿Qué hacer?

  1. No consumas productos animales. Innumerables estudios hablan del impacto de la cría de animales para consumos. Es una industria cruel, devastadora, opresora, no solo con los animales sino con los humanos.
  2. No compres lo que no necesitas: no pagues por artículos inservibles que no necesitas parte esos artículos tomaron recursos para producirse y son una basura más.
  3. Recuerda, el mercado funciona por la demanda: cuando el consumidor cambia sus hábitos, las empresas los siguen.
  4. Saca a los desechables de tu vida, sin piedad: Busca opciones, innova, no podemos vivir dejando la estela de contaminación tan horrible en la que estamos viviendo.
  5. Investiga: conoce lo que está sucediendo en el mundo, movilízate y moviliza a otros a la acción. Conviértete en activista.
  6. No te dejes lavar el cerebro por compañías que te venden productos “sostenibles”: La sostenibilidad es algo muy complejo que debería ir más allá de comprar en bolsa de papel. Lee sobre greenwashing.
  7. Piensa en qué te movilizas: ¿Sabés cuál es el impacto en producción, funcionamiento y desecho de un vehículo?
  8. No te desanimes, date el tiempo de asimilar: Somos bombardeados por información todo el tiempo (empezando por esta retahíla) que puede abrumarnos y bloquearnos. Pero tomate el tiempo de analizar y pensar con claridad, se crítico, reflexiona y toma decisiones ¡Sigue adelante!
  9. No te limites a hacer lo que te dice esta u otra publicación: Son muchas las cosas que puedes hacer para ayudar a mejorar la situación del planeta. Una vez que empiezas ya nada puede detenerte.
  10. Protege a los demás: plantas, humanos y otros animales.

La esperanza de esta desvaneciendo, el mundo que conocemos agoniza, nuestra especie está amenazada así seamos demasiados (un problema más), es hora de despertar.

¡Despierta!